El sábado 30 de mayo del 2026, las puertas del Colegio Sagrados Corazones de La Serena se abrieron de par en par para recibir a la comunidad en una jornada cargada de nostalgia, historia y espiritualidad. En el marco de la celebración nacional del Día del Patrimonio, el establecimiento se transformó en un museo vivo que permitió a visitantes, exalumnas y familias reencontrarse con las raíces de una institución emblemática para la región.
Un Recorrido por el Legado de la Providencia
Desde temprano, el ambiente estuvo impregnado por el carisma evangelizador de las Hermanas de la Providencia. Los asistentes no solo pudieron admirar la arquitectura neoclásica del recinto, sino también comprender la misión que dio vida a estas aulas: la entrega al prójimo y la formación integral bajo el amparo de la Providencia de Dios.
Los hitos más destacados de la jornada incluyeron:
- Dramatización histórica y puesta en valor del copihue en el patio del mismo nombre: Hermosa representación histórica caracterizando personajes de la época , recordando la presencia constante de Dios en la labor educativa.
- Archivos Históricos: Exhibición de fotografías de época, registros de matrículas antiguos y uniformes que han evolucionado a lo largo de las décadas.
- Relatos de Vida: Estudiantes actuales actuaron como guías patrimoniales, compartiendo anécdotas sobre la Madre Bernarda Morin y la llegada de la congregación a Chile.
Identidad y Proyecto Educativo
Esta celebración no fue solo un acto de mirada al pasado, sino una reafirmación del Proyecto Educativo Institucional (PEI). Para el colegio, el patrimonio no se limita a los muros de piedra o a los documentos antiguos; es un patrimonio humano y valórico que se transmite de generación en generación.
“Celebrar nuestra historia es agradecer el paso de Dios por nuestra institución. Al mostrar nuestro colegio, compartimos nuestra identidad: una comunidad que educa para la vida, con fe y esperanza”, señalaron desde la dirección del establecimiento.
Un Compromiso con el Futuro
La jornada concluyó con un ambiente de fiesta y gratitud. Los visitantes destacaron la calidez del recibimiento, sello distintivo de la familia de los Sagrados Corazones. Al poner en valor su historia, el colegio reafirma su compromiso de seguir siendo un faro de luz y educación en La Serena, manteniendo viva la llama de la Providencia en cada uno de sus alumnos.
¡Gracias a todos quienes se sumaron a este viaje por nuestra historia!


