Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de la Concienciación del Autismo, una fecha que nos invita como comunidad del Colegio Sagrados Corazones de La Serena a celebrar la diversidad como un reflejo del amor de Dios.
La definición de autismo ha cambiado profundamente en los últimos años, gracias a los avances de la ciencia y al aporte de activistas que buscan despatologizar esta condición. Hablar de autismo es hablar de un espectro que no se limita a un conjunto específico de características, más bien, el término “espectro” alude a la amplia variabilidad de percibir y responder al entorno, la cual no es mejor ni peor, sino distinta, y en esa diferencia también habitan la dignidad y el valor infinito de cada persona.
En este sentido, cada persona es único, con talentos, habilidades, desafíos y necesidades de apoyo propias. Por ello, valores como la escucha, el respeto, la empatía y la inclusión constituyen un compromiso diario que nos invita, como comunidad educativa, a construir un espacio donde todos y todas puedan desarrollarse plenamente siendo quienes son. Este llamado a reconocer la dignidad de cada persona se conecta profundamente con el legado de Madre Bernarda Morín, quien nos inspira a construir comunidades donde cada estudiante, sin distinciones, sea acogido, valorado y acompañado.
En este contexto, durante la jornada del miércoles 08 de abril, en cada curso se brindó un espacio para el diálogo y la reflexión en torno a la importancia de valorar y respetar nuestras diferencias. Asimismo, se realizó una fotografía representando el símbolo infinito junto a todos los funcionarios, como signo de la diversidad infinita que nos enriquece como comunidad.
Sin embargo, la invitación va más allá de una fecha específica: este compromiso debe perdurar en el tiempo, tal como se hace presente el espíritu de la Providencia en nuestros corazones.
Agradecidos.
Equipo Colegio Sagrados Corazones de La Serena.


