La semilla que cae en buena tierra, crece y con el tiempo rinde su fruto, madurado con el tesón y paciencia que impregna el Señor, nuestro Dios Padre Providente, regalándonos la presencia reconfortante de la experiencia, el amor y testimonio de la vida que infunde testimonio en los que seguimos sus pasos.
Es así que el día viernes 24 de octubre, cerrando este hermoso mes dedicado a la familia y como un reconocimiento generoso y cargado de afecto, pudimos contar con la visita de numerosos abuelitos y abuelitas de los niños y niñas de los 3ros Básicos de nuestro Colegio Sagrados Corazones de La Serena. En esta celebración pudimos compartir con humildad el testimonio gratificante de la presencia de quienes cautelan con amor sus pasos guiados por Jesús y nuestra Señora de Dolores.
¡Que el Señor les bendiga hoy y siempre!





