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Bienvenida a nuestros estudiantes al iniciar el año escolar 2011.
Colegio Sagrados Corazones de La Serena.
Señores profesores y profesoras, comunidad religiosa, asistentes de la educación, padres y apoderados. Muy queridos alumnos y muy queridas alumnas:
Estamos iniciando un nuevo año escolar y para acogerlos con mucho amor, a nombre de toda la comunidad educativa del Colegio Sagrados Corazones, quiero tomar las palabras de Ortega y Gasset para decirles que “Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande” Tanto ustedes, como nosotros sus educadores, estamos llamados a pensar siempre en grande y a mirar muy lejos, a abrir nuestras puertas de la inteligencia y nuestro corazón para que entre la sabiduría y los nuevos conocimientos, la entrega y el sacrificio con que día a día nos preparamos para ofrecerles la vida desde una mirada de amor basada en el testimonio cristiano que nos permite ser signos de Cristo vivo y resucitado, signos del amor que nos mantiene llenos de esperanza, aún en las dificultades, desde los Sagrados Corazones de Jesús y de María que marcan nuestro diario caminar.
En esta hermosa mañana del 1° de marzo los acojo con mucho cariño y les doy una muy cordial bienvenida. A nuestros estudiantes antiguos les hago sentir un cálido abrazo y nuestros mejores deseos de éxito académico y sólida formación en valores católicos, y a los que por primera vez traspasan las centenarias puertas del Colegio Sagrados Corazones de La Serena, les digo que han llegado a un lugar en donde ustedes son los personajes más importantes de la obra educativa, los acogemos con mucho cariño y los instamos a colaborar con su proceso formativo de tal manera que sientan en todo momento que están creciendo como personas y adquiriendo conocimientos que les permitirán abrir las puertas del presente y del futuro. Rogamos a Dios Padre que su permanencia en nuestro querido colegio sea para ustedes una experiencia gratificante, enriquecedora y que les permita identificarse con los valores de Jesús y su evangelio.
Queridos alumnos y alumnas, como todos los años, quiero recordarles que la única misión que ustedes tienen como estudiantes, es estudiar. Quizás soy reiterativa pero es el momento apropiado para recordarles que es muy bueno que lo tengan en cuenta desde ahora para evitar penas a fin de año. Deben sentirse muy responsables de este rol de estudiantes y comprometerse con ustedes mismos, sabemos perfectamente que lo que logremos aprender este año, será semilla de nuevos conocimientos que les permitirán crecer como personas y abrirse paso a una profesión futura que ya están engendrando en su corazón desde una experiencia vivida en los años anteriores con excelencia académica. Para esto deben creer en ustedes, en sus capacidades, en sus anhelos y sueños, en sus ideales, en sus proyectos de vida, que aferrados a la providencia de Dios adquirirán fuerza y crecerán con entusiasmo, desafiando al tiempo que pasa raudo y silencioso, casi desapercibido. Por lo que no podemos demorarnos y dejarlo pasar sin marcar huellas en él, al contrario; deben tener muy claro qué quieren, qué sienten que deben lograr, hasta dónde quieren llegar y hacia dónde quieren ir. Sólo así entenderán lo importante del primer paso que hoy están dando, al iniciar un nuevo año escolar. La educación es determinante para la vida de todo ser humano y cada uno es responsable de saber aprovechar esta oportunidad que les ofrecen sus padres al confiarlos al proyecto educativo del Colegio Sagrados Corazones, aquí podrán ampliar sus sueños y vivir la experiencia solidaria, justa y creativa con los más pobres, es decir, podrán foguear su corazón haciendo el bien a los demás, lo que los llevará a ser buenas personas: con una mirada pura y transparente, mirada de amor en la que se refleja plenamente la mirada de Jesús joven, Jesús niño y Jesús adolescente, lleno de entusiasmo y energía para cambiar al mundo.
Con esto quiero decirles que se están construyendo como mejores personas, desarrollando todas sus potencialidades humanas en las diferentes dimensiones: física, emocional, social, intelectual y espiritual, es decir, se están desarrollando integralmente. Que los valores cristianos fortalezcan la personalidad de cada uno de ustedes, sus pensamientos, sus conocimientos, sus acciones, pero muy especialmente fortalezcan sus actitudes, para que enfrenten la vida de una manera positiva y emprendedora, mirando siempre lejos y pensando siempre en grande con alegría y entusiasmo, con solidaridad, justicia y verdad y de una manera especial manejando las emociones para que se conozcan a sí mismos y puedan relacionarse con los demás con un estilo tolerante, compasivo, cariñoso y deferente.
Finalmente debo agradecer y felicitar a sus padres por la confianza puesta en nuestra institución, tengo la certeza de que no se equivocaron porque juntos, colegio y familia ayudaremos en la formación personal de cada uno de sus queridos hijos e hijas.
Que Dios Padre bendiga nuestro año escolar y María nuestra madre de Dolores nos motive para caminar de su mano con la frente siempre en alto, mirando con confianza y gran esperanza el futuro que lo hace nuestro presente.
¡Bienvenidos! ¡Bienvenidas!
¡Muchas gracias!
Fotos:
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